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¿Qué relación tienen las vacas, el color púrpura y el reclutamiento? 

En este artículo te lo contaremos y te diremos cómo puedes adaptar esta filosofía tan peculiar a tu estrategia de atracción de talento, apoyándote en tu marca empleadora. 

Según el gurú del marketing, Seth Godin, las marcas pueden convertirse en “vacas púrpuras”, llamando la atención de manera rotunda, diferenciándose del resto del mercado, con lo que hacen y transmiten. 

De esta forma, a la gente no le queda otra opción más que voltear a mirarlas, tal y como sucedería si de pronto te topas con una vaca color púrpura en el camino. 

¿Cuál es el significado de la vaca púrpura?

Para Godin, la nueva P a la hora de hacer marketing, corresponde a la palabra “Púrpura”, que la relaciona con el arte de correr riesgos y construir algo extraordinario, fuera de serie, que resalte por encima de todo lo ya conocido. 

Según lo explica en su libro “The Purple Cow”, las marcas deben apostar a diferenciarse y transformarse si quieren sobrevivir al nuevo comportamiento de los consumidores. 

En términos de reclutamiento, tienes en tus manos una marca empleadora que debe diferenciarse y una nueva generación de candidatos que quieren ser sorprendidos. 

¿Cómo puedes adaptar la filosofía de la vaca púrpura a tus estrategias de atracción de talento?

Diferénciate del resto

Si nos guiamos por la metáfora de Seth Godin, en un mundo lleno de vacas marrones, con el mismo patrón de manchas, aburridas y simples, una vaca púrpura se roba la atención de cualquier espectador. 

Así que el primer paso es diferenciarte, creando algo tan fuera de serie que todos se mueran por formar parte de ello. 

Un gran ejemplo son las startups, que manejan conceptos muy novedosos como su factor diferencial y se presentan como los dueños de un nuevo producto que va a cambiar el mundo, por lo que su candidate persona se destaca por ese anhelo de ser los primeros en formar parte de algo grande, los pioneros de la nueva gran idea que va a impactar el rumbo de la humanidad. 

Estos candidatos sueñan con decir: “Yo fui parte del equipo que desarrolló ese gran proyecto”, por lo que podrían encajar fácilmente en el perfil de “innovadores” y “early adopters”, según la curva de difusión de ideas de Geoff Moore. 

Las startups saben que la innovación es lo que los separa del resto, que salirse del molde es lo que los hace únicos, así que explotan este elemento al máximo y se convierte en uno de los pilares de su marca empleadora

Identifica tu factor diferencial y una vez lo encuentres, difúndelo por todas partes. 

Rompe las reglas 

Otra de las características de una marca, que sea una “vaca púrpura”, es que crean algo digno de compartirse, dan de qué hablar y así comienzan a propagarse como un virus. 

Pero para lograr ese resultado, hay que romper las reglas y cruzar ciertas barreras en el mundo de la atracción de talento. 

Los candidatos no hablan de las empresas que solo ofrecen más de lo mismo, que solo repiten el mismo patrón. 

Las marcas que dan de qué hablar son las que se atreven a crear tendencias, los pioneros, los que están dispuestos a hacer las cosas de forma diferente, los que construyen ofertas laborales y ambientes de trabajo donde con solo verlos se aprecia la transformación y el impacto positivo que causan en la vida de sus colaboradores. 

Para ser púrpura, es necesario invertir 

Tal vez te lo sospechabas, pero en este punto ya puedes tener la certeza: 

Para ser una vaca púrpura del reclutamiento hace falta algo más que solo desearlo con todo tu corazón. 

Para diferenciarte y romper las reglas, es necesario que inviertas, pero de una forma inteligente, siguiendo la metodología del Recruitment Marketing y con un enfoque en los canales digitales.

Porque la forma de hacer marketing cambió y lo tradicional ya no tiene cabida, hacerlo bien ya no es suficiente, hay que apostar a ser nada más y nada menos que extraordinario. 

Puede que al mirar hacia el interior de tu empresa y tu marca empleadora, junto a tus colaboradores, te des cuenta que ya tienes una vaca púrpura que no has sabido aprovechar, pero en caso de que no sea así; debes invertir para crearla, invertir recursos en investigación, creatividad, innovación, propuestas que van y vienen hasta que llegues a tu factor diferencial. 

Y luego, volver a invertir para darla a conocer entre tu equipo y futuros candidatos. 

¿Es arriesgado invertir en una vaca púrpura, que solo sabrás si funciona una vez la presentes ante el mundo? 

Sí, pero es mucho más arriesgado seguir siendo parte del montón, obteniendo resultados que a largo plazo no son escalables o que, de por sí, no están aportando a los objetivos de reclutamiento de tu compañía, sino que, al contrario, la mantienen estancada. 

Una buena marca empleadora será tu vaca púrpura

A la hora de reclutar y comenzar a buscar esa vaca púrpura, no te confundas. 

Una buena marca empleadora es la clave y la base para una estrategia de atracción de talento fuera de serie, que si te permita conectar con los mejores talentos. 

Ya que con ella podrás diferenciarte del resto de tus competidores, teniendo claro tu EVP, tu candidate persona, el propósito de tu empresa, lo más atractivo de tu cultura organizacional, una buena estrategia de comunicación y todo esto se traduce en: 

  • Creación de mejores vacantes. 
  • Más aplicaciones. 
  • Incorporar más y mejor talento a tu equipo. 
  • Posicionar tu marca en el mercado laboral. 
  • Brindarle una experiencia positiva a tus candidatos en los procesos de selección. 

Antes de terminar, te recomendamos leer “La vaca púrpura: diferénciate para transformar tu negocio” y en cada una de sus páginas te encontrarás con ejemplos y conceptos que van a cambiar por completo tu percepción del marketing, la creatividad y las propuestas arriesgadas. 

Por otra parte, si necesitas de un aliado para diferenciarte, romper las reglas e invertir en tu employer branding, solo haz click aquí. 
En un mundo de reclutamiento común y corriente, se púrpura.

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